Cada vez que Dale Cooper empuñaba la grabadora, creíamos que le enviaba un reporte a su jefa, pero no hay tal: Gordon Cole estaba más sordo que una tapia, no podría oír esas cintas, por eso hablaba a los gritos, inclusive por teléfono, sin ninguna consideración para los demás (a pesar de que cargaba un aparato para la sordera, el muy bruto).

Chris Isaak as Chester Desmond
Con gran intuición, el agente especial de la FBI hacía esas grabaciones que no tenían que parar en los reportes para sus superiores: tienen un valor testimonial inestimable (Diane Evans no sólo era su secretaria, sino su confidente). Y es que se dejaba llevar por sus sueños e intuiciones. Además, le pasaban cosas raras al personal: Windom Earle había perdido la cabeza y el agente que interpreta fugazmente David Bowie en Fire Walk With Me, se encuentra oficialmente desaparecido. Ciertamente, la Tierra es un pequeño planeta para esconderse, pero Estados Unidos es casi del área de la Luna [verificar]: todo el tiempo está desapareciendo gente ahí.
Es difícil recordar lo soñado pero sin duda uno recupera durante la vigilia el horror de las pesadillas. Se supone que los terrores nocturnos se incrementan con la edad. A veces es el antiguo casero que se sentaba en la silla junto a mi cama. A veces era el vecino del cuarto de a lado, un viejo director de una escuela rural que se había tirado al alcoholismo y volaba platos y vasos y botellas de vidrio y a veces él mismo durante el delirium tremens. Me ocupo de eso en mi primera novela, Departamento Raskólnikov. Inclusive, trato el tema subirse a uno el muerto. Creo que es fácil adivinar que mucho de la promiscuidad de Laura Palmer viene de ahí, de los súcubus. Hay mucho del folclore en Twin Peaks, y no sólo de lo que les llegó de Europa, sino de los aborígenes americanos y hasta de ellos mismos: el gringo ve televisión alrededor de ocho horas diarias y se sabe que las ondas que produce el cerebro del televidente rondan las del sueño, por lo que mucha gente se queda dormida frente a esos aparatos y otras, simplemente, se desenchufan el raciocinio (no distinguen la ficción y la realidad: hay un punto que barre las pantallas de izquierda a derecha y de arriba a abajo, formando la imagen). Es la sociedad del consumo y de la libertad. Quieren ser más libres que los USA y se gastan millonadas en drogas para escaparse del sistema.


