Parece que no nació en pañales de seda: lo vemos rodeado de sus tres hermanas. Su mundo era tan amplio como una cuadra. Su propuesta estética venía de sus sueños, llenos de sexo y corrupción ("Fuck moral everywhere"). Para sacar adelante sus proyectos, tuvo que haber levantado dinero de algún modo. De hecho, la tercera y última temporada de Twin Peaks (el pueblo imaginario se encuentra en Washington, no lejos de Canadá) estuvo financiada por el fisco francés y canadiense. No sé si era judío. Talento tenía y parece que una actividad febril también: pintaba y era músico. Además, escribía sus guiones. Quizá se financiaba con sus cuadros, los marchantes lo conectaban con gente dispuesta a invertir en sus películas (no sé si hacían dinero pero sí que eran aclamadas aquí y allá, aunque no inmediatamente). En su estudio, lo vemos acompañado de una niña pequeña, quizá la nieta o la última de sus hijas (se casó unas tres veces). No parece haber quien haga la limpieza (se ve basura en el suelo, tira al suelo las colillas de los cigarros, luego lo vemos barriendo y colocando en cuclillas papel tapiz para lo que será Inland Empire). Sí que tiene, a un lado de su escritorio, un mueble con gavetas delgadas, quizá de los negativos de las locaciones para el rodaje. Parece encantado con el set: una fábrica abandonada a orillas de un río (el ruido del tráfico en el puente vecino se mete al documental).
Tiene, empotrado en la pared, un telefóno multilínea CISCO. Está en el teléfono platicando cuando le avisan que tiene llamada de Jeremy Irons, ni más ni menos, y deja en espera a su interlocutor. No recuerdo si hicieron una película juntos. Sí que estuvo Anthony Hopkins en The Elephant Man, pero no recuerdo el caso de Irons. La conversación, aunque entrecortada, dura varios minutos. El documental sólo registra el parlamento de Lynch.
Hace meditación transcendental. Dice que le ayuda a tener dinero en el banco (no entiendo el chiste). Quizá se explica solo. O se acuerda de algo chistoso. O tomar esos cursos le dan publicidad. Combate el estrés y se mantenerse creativo (su denso surrealismo no se entiende, sus películas no son palomeras, desde su época de estudiante hizo cine experimental: lo que se ve da para pensar, no te suelta).