The Martian sí me gustó. Visualmente, Project Hail Mary me recuerda 2001: A Space Odyssey. Me ha sorprendido que Andy Weir sea programador. La veré porque Aldo Bartra es un divulgador excepcional. Además, Ryan Gosling es garantía de calidad (del asesino al científico hay un brinco enorme). Hacia el final, uno puede reconocer Gracias a la vida. No sé si en la voz de Violeta Parra, o si es porque estaba viendo la versión española y metieron una estrofa, apenas un compás, quizá en la versión inglesa pongan la que corresponda y así en los demás idiomas.
Me gustó que la científica que recluta a Grace, Eva Stratton, prefiera aceptar la idea del Dios benevolente: es la mejor opción, a su manera de ver. Mejor que haya. Aunque, empíricamente, queda claro que no: de verdad estamos solos, en el peor de los mundos: peleando los unos con los otros, luchando a muerte, la razón de la fuerza. No hay más remedio que usar bien eso que está entre los hombros: la fuerza de la razón. O no será.
